Skip to content

El desatino de los análisis económicos actuales

27/11/2016

Sigo con atención los análisis económicos que se realizan en Brasil y en todo el mundo. Con raras y buenas excepciones, la gran mayoría de los analistas son rehenes del pensamiento único neoliberal mundializado. Es raro que hagan una autocrítica que rompa la lógica del sistema productivista, consumista, individualista y anti-ecológico. Y aquí veo un gran riesgo ya sea para la biocapacidad del planeta Tierra o para la supervivencia de nuestra especie.

El título del libro de Jesse Souza La insensatez de la inteligencia brasileña (2015) inspiró el título de mi reflexión: “El desatino de los análisis económicos actuales”.

Mi sentido del mundo me dice que podemos conocer cataclismos ecológicos y sociales de dimensiones dantescas si no tomamos absolutamente en serio dos factores fundamentales: el factor ecológico, de carácter más objetivo, y la recuperación de la razón sensible, de sesgo más subjetivo.

En cuanto al factor ecológico: la mayoría de la macroeconomía todavía alimenta la falsa ilusión de un crecimiento ilimitado, en el supuesto ilusorio de que la Tierra dispone igualmente de recursos ilimitados y tiene una capacidad de recuperación ilimitada para soportar la explotación sistemática a que es sometida. La maldición del pensamiento único muestra un soberano desprecio por los efectos negativos en términos de calentamiento global, la devastación de los ecosistemas, la escasez de agua potable y otros considerados como externalidades, es decir, datos que no entran en la contabilidad de las empresas. Este pasivo se deja para que lo resuelva el estado. Lo que debe ser garantizado en cualquier forma son las ganancias de los accionistas y la acumulación de riqueza a niveles tan inimaginables que dejarían loco a Karl Marx.

La gravedad radica en el hecho de que los órganos que se ocupan del estado de la Tierra, desde las organizaciones mundiales como la ONU, a los nacionales que denuncian la creciente erosión de casi todos los elementos esenciales para la continuidad de la vida (alrededor de 13), no se tienen en cuenta. La razón es que son antisistémicos, perjudican el crecimiento del PIB y los grandes beneficios de las empresas.

Los escenarios proyectados por centros de investigación serios son cada vez más perturbadores. El calentamiento, por ejemplo, no para de aumentar como se afirmó ahora en la COP 22 de Marrakesch. La temperatura global en 2016 ha sido 1,35º C por encima de lo normal para el mes de febrero, la más alta de los últimos 40 años. Los propios científicos como David Carlson, de la Organización Meteorológica Mundial, un organismo de la ONU, declaró: “Esto es increíble… la Tierra es ciertamente un planeta alterado”.

Tanto la Carta de la Tierra como la encíclica de Francisco Laudato Si: cómo cuidar de la Casa Común advierten de los riesgos que corre la vida sobre el planeta. La Carta de la Tierra (grupo animado por M. Gorbachov, en el que he participado) es contundente: «o formamos una alianza global para cuidar la Tierra y unos de otros o corremos el riesgo de destruirnos y destruir diversidad de la vida».

En los debates sobre economía, en casi todas las instancias, los riesgos y los factores ecológicos ni siquiera se nombran. La ecología no existe, incluso en las declaraciones del PT, en las que no aparece siquiera la palabra ecología. Y así, inconscientemente, hacemos un camino de no retorno, a causa de la ignorancia, irresponsabilidad y ceguera producidas por el deseo de acumulación de bienes materiales.

Donald Trump ha dicho que el calentamiento global es un engaño y que cancelará el acuerdo de París, ya firmado por Obama. Paul Krugman, Nobel de Economía, ha advertido de que tal decisión significaría un daño grave para EE.UU. y para todo el planeta.

Conclusión: o incorporamos los datos ecológicos en todo lo que hacemos, o nuestro futuro no estará garantizado. La estupidez de la economía sólo nos ciega y nos perjudica.

Pero este dato científico, resultado de la razón instrumental analítica, no es suficiente, ya que analiza y calcula friamente y entiende al ser humano fuera y por encima de la naturaleza. A la que puede explotar a su voluntad. Tenemos que completarla con el rescate de la razón sensible, la más antigua en nosotros. En ella se encuentra la sensibilidad, el mundo de los valores, la dimensión ética y espiritual. Ahí residen las motivaciones para el cuidado de la Tierra y para comprometernos en un nuevo tipo de relación amistosa con la naturaleza, sintiéndonos parte de ella y sus cuidadores, reconociendo el valor intrínseco de cada ser e inventando otra manera de satisfacer nuestras necesidades y el consumo con una sobriedad compartida y solidaria.

Tenemos que articular los dos factores, el ecológico (objetivo) y el sensible (subjetivo): de otro modo difícilmente escaparemos, tarde o temprano, de la amenaza de un colapso del sistema-vida.

*Leonardo Boff ha escrito Cuidar de la Tierra, proteger la vida: cómo escapar del fin del mundo, Nueva Utopía, 2011.

Traducción de Mª José Gavito Milano

La vida como imperativo cósmico

27/11/2016

Durante siglos los científicos han intentado explicar el universo por medio de leyes físicas, expresadas mediante ecuaciones matemáticas. El universo era representado como una inmensa máquina que funcionaba siempre de forma estable. La vida y la conciencia no tenían lugar en ese paradigma. Eran asunto de las religiones.

Pero todo cambió desde los años 20 del siglo pasado, cuando el astrónomo Hubble probó que el estado natural del universo no es la estabilidad sino el cambio. Comenzó a expandirse a partir de la explosión de un punto extremadamente pequeño pero inmensamente caliente y repleto de virtualidades: el big bang. A continuación se formaron los cuarks y los leptones, las partículas más elementales que, una vez combinadas, dieron origen a los protones y neutrones, base de los átomos. Y a partir de ellos, todas las cosas.

Expansión, auto-organización, complejización y emergencia de órdenes cada vez más sofisticados son características del Universo. ¿Y la vida?

No sabemos cómo surgió. Lo que podemos decir es que la Tierra y todo el Universo trabajaron miles de millones de años para crear las condiciones de nacimiento de esta bellísima criatura que es la vida. Es frágil porque fácilmente puede enfermar y morir. Pero es también fuerte, porque hasta hoy nada, ni los volcanes, ni los terremotos, ni los meteoros, ni las destrucciones en masa de eras pasadas, consiguieron extinguirla totalmente.

Para que surgiese la vida fue necesario que el Universo fuera dotado de tres cualidades: orden, proveniente del caos, complejidad, oriunda de seres simples e información, originada por las conexiones de todos con todos. Pero faltaba todavía un dato: la creación de los ladrillitos con los cuales se construye la casa de la vida. Esos ladrillitos fueron forjados dentro del corazón de las grandes estrellas rojas que ardieron durante varios miles de millones de años. Son los ácidos químicos y demás elementos que permiten todas las combinaciones y todas las transformaciones. Así, no hay vida sin que haya presencia de carbono, de hidrógeno, de oxígeno, de nitrógeno, de hierro, de fósforo y de los 92 elementos de la escala periódica de Mendeléiev.

Cuando estos varios elementos se unen, forman lo que llamamos una molécula, la menor porción de materia viva. La unión con otras moléculas creó los organismos y los órganos que forman los seres vivos, desde las bacterias a los seres humanos.

Fue mérito de Ilya Prigogine, premio Nobel de química de 1977, haber mostrado que la vida resulta de la dinámica de la auto-organización intrínseca del propio universo. Reveló también que existe una fábrica que produce continuamente la vida. El motor central de esta fábrica de la vida está formado por un conjunto de 20 aminoácidos y 4 bases nitrogenadas.

Los aminoácidos son un conglomerado de ácidos que combinados permiten que surja la vida. Se componen de cuatro bases de nitrógeno que funcionan como una especie de cuatro tipos de cemento que unen los ladrillitos formando casas, las más diversificadas. Es la biodiversidad.

Tenemos, por tanto, el mismo código genético de base creando la unidad sagrada de la vida, desde los micro-organismos hasta los seres humanos. Todos somos, de hecho, primos y primas, hermanos y hermanas, como afirma el Papa en su encíclica sobre la ecología integral (n. 92) porque estamos formados con los mismos 20 aminoácidos y las 4 bases nitrogenadas (adenina, timina, guanina y citosina).

Pero faltaba una cuna que acogiese la vida: la atmósfera y la biosfera con todos los elementos esenciales para la vida: el carbono, el oxígeno, el metano, el ácido sulfúrico, el nitrógeno y otros.

Dadas estas condiciones previas, hace 3,8 mil millones de años sucedió algo portentoso. Posiblemente del mar o de un pantano primitivo donde burbujeaban todos los elementos como una especie de sopa, de repente, bajo la acción de un gran rayo relampagueante venido del cielo, irrumpió la vida.

Misteriosamente ella está ahí desde hace 3,8 mil millones de años: en el minúsculo planeta Tierra, en un sistema solar de quinta magnitud, en un rincón de nuestra galaxia, a 29 mil años luz del centro de ella, sucedió el hecho más singular de la evolución: la irrupción de la vida. Ella es la madre originaria de todos los vivientes, la Eva verdadera.

De ella descienden todos los demás seres vivos, también nosotros los humanos, un subcapítulo del capítulo de la vida: nuestra vida consciente.

Finalmente, me atrevo a decir con el biólogo, también premio Nobel, Christian de Duve y con el cosmólogo Brian Swimme, que el Universo sería incompleto sin la vida. Siempre que se alcanza un cierto nivel de complejidad, la vida surge como un imperativo cósmico, en cualquier parte del Universo.

Debemos superar la idea común de que el universo es una cosa meramente física y muerta, con unas pizcas de vida para completar el cuadro. Esa es una comprensión pobre y falsa. El universo parece estar lleno de vida y para eso existe, como la cuna acogedora de la vida, especialmente de la nuestra.

Done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.

Life as a cosmic imperative

27/11/2016

For centuries scientists have tried to explain the universe with laws of physics, expressed through mathematical equations. The universe was viewed as an immense machine that always functioned in a stable form. Life and consciousness did not have a place in that paradigm. They were matters for the religions.

But everything has changed since the 1920s, when astronomer Edwin Hubble showed that the natural state of the universe is not stability, but change. The universe began expanding with the explosion of a point: extremely small but immensely hot, and full of potential: the big bang. Then the quarks and leptons were formed, the most elemental particles that, once combined, gave rise to protons and neutrons, the basis of atoms. And starting from there, everything.

Expansion, self-organization, complexity, and the emergence of order, ever more sophisticated, are characteristics of the Universe. And life?

We do not know how it emerged. We can only say that it took the Earth and all the Universe billions of years to create the conditions for the birth of this beautiful thing that is life. Life is fragile because it can easily get sick and die. But life is also strong, because until now nothing, not volcanoes, earthquakes, meteors, or the massive extinctions of past eras, has managed to totally extinguish life.

For life to emerge the Universe had to be endowed with three qualities: order, arising from chaos, complexity, derived from simple beings and information, created by the connections of everything with everything else. But one factor was still lacking: the creation of the bricks with which the house of life is built. Those bricks were forged within the heart of the great red stars that burned for several billion years. They are the chemical acids and other elements that enable all the combinations and transformations. Thus, there is no life without carbon, hydrogen, oxygen, nitrogen, iron, phosphorus, and the 92 elements of the Mendeleyev periodical table.

When these varied elements are united, they form what we call a molecule, the smallest piece of living matter. The joinder with other molecules created the organisms and organs that form living beings, from the bacteria to human beings.

Ilya Prigogine, 1977 Nobel laureate for chemistry, is credited with showing that life results from the intrinsic self organizing dynamics of the Universe itself. He also showed that a factory exists that continuously produces life. The central motor of this factory of life is the combining of 20 amino acids and 4 nitrogenous bases.

Amino acids are a group of acids that when combined permit life to emerge. They are comprised of four nitrogen bases that function like four types of cement, joining the bricks to build the most diverse kinds of houses. This is biodiversity.

Consequently, the same basic genetic code creates the sacred oneness of life, from micro-organisms to human beings. We all are, in fact, cousins, brothers and sisters, as Pope Francis affirms in his encyclical letter on integral ecology (n. 92) because we are made of the same 20 amino acids and 4 nitrogenous bases (adenine, thymine, guanine and cytosine).

But the cradle that could welcome life was missing: the atmosphere and biosphere with all the essential elements to life: carbon, oxygen, methane, sulphuric acid, nitrogen and others.

With these pre-conditions, some 3.8 billion years ago something portentous happened. Possibly from the sea or a primitive marsh where all the elements bubbled like a kind of soup, suddenly, from the impact of a great bolt of lightning from above, life emerged.

Mysteriously, there has been life for 3.8 billion years on the minuscule planet Earth, in a fifth order solar system, in a corner of our galaxy, 29 thousand light years from the center of that galaxy. Here, the most unique event of the evolution occurred: the emergence of life.

Life is the original mother of all living beings, the true Eve. All other life forms descend from her, including we humans, a subchapter of the chapter of life: our conscious life.
Finally, I would dare join biologist Christian de Duve, also a Nobel laureate, and cosmologist Brian Swimme, in saying that the Universe would be incomplete without life. Whenever a certain level of complexity is reached, life will always emerge as a cosmic imperative, in any part of the Universe.

We must overcome the common idea that the Universe is merely a physical and dead thing, with some specks of life to adorn the picture. That is a poor and false understanding. The Universe seems to be full of life and it exists for that, as the cradle that welcomes life, especially our life.

Leonardo Boff Theologian-Philosopher, of the Earthcharter Commission

Free translation from the Spanish sent by
Melina Alfaro, alfaro_melina@yahoo.com.ar.
Done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.

Gli studenti vogliono un altro Brasile e un’altra politica

22/11/2016

Sarebbe ingenuo pensare che il movimento degli studenti che occupano le scuole e le università in Brasile sia limitato alla critica di uno dei progetti più vergognosi di riforma della scuola secondaria che abbiamo avuto o alle proteste contro il PEC 241 della Camera, ora PEC 55 del Senato, PEC dell’abbrutimento contro le persone più vulnerabili del paese. Dietro le critiche si nasconde qualcosa di più profondo: il rifiuto del tipo di Brasile che abbiamo costruito finora e la politica corrotta fatta da alcuni parlamentari per il loro proprio vantaggio. Accanto a questo c’è un aspetto positivo: la richiesta di un altro modo di costruire il Brasile e reinventare una democrazia, non alle spalle della gente, ma con la loro partecipazione alle discussioni e alle decisioni delle grandi questioni nazionali.

Ho già affrontato questo problema in questo spazio a proposito del movimento giovanile del 2013. Tre autori continuano ad ispirarci, poiché hanno combattuto per un altro Brasile e sono stati sempre sconfitti. Ora riprende la lotta con rinnovato vigore per mezzo di migliaia di giovani in tutto il paese.

Il primo autore è Darcy Ribeiro in un testo di 1998 come prefazione al mio libro Il cammino della Chiesa con gli oppressi: “Noi brasiliani proveniamo da una società coloniale che non ha avuto la minima intenzione di creare un popolo. Si volevano soltanto grandi profitti delle imprese ottenibili con un enorme impoverimento delle persone”. Questa logica dell’ultra-liberalismo attuale si è radicalizzata in Brasile.

Il secondo autore è Luiz Gonzaga de Souza Lima nella più recente e creativa interpretazione del Brasile: La rifondazione del Brasile: verso una società biocentrica (São Carlos 2011): “Quando si raggiunge la fine, lì dove finiscono le strade, è perché c’è il tempo di inventare altre direzioni, il momento di cercare qualcos’altro. È ora di rifondare un altro Brasile; la rifondazione è la strada nuova e, di tutte le possibili, quella più utile, in quanto è proprio dell’essere umano non economizzare sogni e speranze. Il Brasile è stato fondato come una azienda. È il momento di rifondarlo come società” (copertina). L’ora è venuta.

Il terzo è uno scrittore francese François-René de Chateaubriand (1768-1848): “Niente è più forte di un’idea quando è arrivato il momento della sua realizzazione.” Tutto indica che questo momento di realizzazione è in corso.

I giovani che stanno occupando le scuole stanno rivelando più intelligenza; come ad esempio la giovane Ana Júlia Ribeiro la quale, parlando alla Camera legislativa di Parana, ha detto che la maggior parte dei rappresentanti seduti nei nostri parlamenti, sono più interessati ai loro affari che al destino del popolo brasiliano.

Senza definirsi in un partito, con i loro incisivi manifesti gli studenti vogliono dire: siamo stanchi del tipo di Brasile che ci viene proposto, con una democrazia a bassa intensità, che fa politiche ricche per i ricchi e politiche povere per i poveri, in cui la stragrande maggioranza è resa invisibile e gettata nelle periferie, senza educazione, senza salute, senza sicurezza, senza tempo libero. Noi vogliamo un altro Brasile che sia all’altezza della nostra coscienza, composto da una popolazione di tutte le estrazioni sociali e insieme allegro, sincretico e tollerante.

Infatti, fino ad oggi il Brasile è stato e rimane un’appendice del grande gioco economico e politico del mondo. Anche se politicamente liberato, siamo ancora nuovamente colonizzati dalle antiche potenze coloniali, che vogliono tenerci in questo stato, condannati ad essere una grande azienda neocoloniale che esporta materie prime: grano, carne, minerali. In questo modo ci impedisce di realizzare il nostro progetto di nazione, indipendente, sovrana e orgogliosa di se stessa.
Dice con fina sensibilità sociale Souza Lima: “Anche se non è mai esistito nella realtà, c’è un Brasile nell’immaginario e nel sogno del popolo brasiliano. Il Brasile vissuto all’interno di ciascuno di noi è una produzione culturale. La società ha costruito un Brasile diverso dalla storia reale, un paese del futuro, sovrano, libero, giusto, forte ma soprattutto allegro e felice” (p.235). Nel movimento attuale rinasce questo sogno esuberante del Brasile.

Caio Prado Junior in La rivoluzione brasiliana (Brasiliense 1966) profeticamente ha scritto: “Il Brasile si trova in uno di quei momenti in cui si impongono improvvisamente riforme e trasformazioni in grado di ristrutturare la vita del paese, in linea con le sue esigenze più ampie e più profonde e le aspirazioni della grande massa della sua popolazione che, al momento, non sono adeguatamente soddisfatte” (p. 2).

Con i personaggi che ci sono sulla scena politica, in grande parte accusati di corruzione, imputati o condannati, non possiamo aspettarci niente di più del solito. Democraticamente devono essere rimossi dalla storia per dare campo libero al nuovo.

Su quali basi si farà la rifondazione del Brasile? Souza Lima dice che sarà su ciò che abbiamo di più profondo e originale: la cultura nazionale, che presa nel suo senso più ampio coinvolge il piano economico, quello politico e quello specificamente culturale: “Attraverso la nostra cultura il popolo brasiliano vedrà le sue infinite possibilità storiche. È come se la cultura, guidata da un potente flusso creativo, avesse fatto abbastanza per sfuggire alle costrizioni strutturali di dipendenza e subordinazione che ha creato per se stessa, e ai timidi limiti della struttura socio-economica e politica della azienda-Brasile e dello stato.

La cultura brasiliana sfugge poi alla mediocrità dello status periferico e si pone con pari dignità in relazione a tutte le culture, presentando al mondo i suoi contenuti e i suoi valori universali” (p.127).
Il testo del Souza Lima si libera della feroce critica che Jesse Souza fa alla maggior parte dei nostri interpreti dello statu quo storico: La follia della Intelligenza brasiliana (Leya 2015), completata con La radiografia del golpe (Leya 2016).

La maggior parte di questi scrittori classici guardano indietro e cercano di mostrare come è il Brasile che abbiamo costruito. Souza Lima, come i giovani di oggi, guarda avanti e cerca di mostrare come siamo in grado di rifondare il Brasile nella nuova fase ecozoica, planetaria, verso quello che lui chiama “una società biocentrata.”

O nasce da questi giovani studenti un Brasile diverso o corriamo il rischio di perdere di nuovo il treno della storia. Loro possono essere i protagonisti di quello che deve nascere.

Leonardo Boff è articolista del JB on line e scrittore.

Traduzione di S. Toppi e M. Gavito

A tolice das análises econômicas atuais

19/11/2016

Sigo com atenção as análises econômicas que se fazem no Brasil e pelo mundo afora. Com raras e boas exceções, a grande maioria dos analistas são reféns do pensamento único neoliberal mundializado. Raramente fazem uma auto-crítica que rompa a lógica do sistema produtivista, consumista, individualista e anti-ecológico. E aqui vejo um grande risco seja para biocapacidade do planeta Terra seja para a subsistência da nossa espécie. O título do livro de Jessé Souza “A tolice da inteligência brasileira”(2015) impirou o título de minha reflexão: “A tolice das análises econômicas atuais”.

Meu sentido do mundo me diz que se não tomarmos absolutamente a sério dois fatores fundamentais, podemos conhecer cataclismas ecológico-sociais de dimensões dantescas: o fator ecológico, de teor mais objetivo e o resgate da razão sensível de viés mais subjetivo.

Quanto ao fator ecológico: em sua grande maioria a macroeconomia ainda alimenta a falsa ilusão de um crescimento ilimitado, no pressuposto ilusório de que a Terra dispõe de recursos igualmente ilimitados e que possui ilimitada resiliência para suportar a sistemática exploração a que é submetida. A maldição do pensamento único mostra soberano desdém aos efeitos negativos em termos de aquecimento global, devastação de ecossitemas, escassez de água potável e outros, tidos como externalidades, vale dizer, dados que não entram na contabilidade das empresas. Esse passivo é deixado para o poder estatal resolver. O que deve ser garantido de qualquer forma é o lucro dos acionistas e a acumulação de riqueza em níveis inimagináveis que deixaria Karl Marx enlouquecido.

A gravidade reside no fato de que as instâncias que se ocupam com o estado da Terra, por parte dos organismos mundiais como a ONU ou mesmo nacionais que denunciam a crescente erosão de quase todos os ítens fundamentais para a continuidade da vida (uns 13), não são tomados em conta. A razão é que são anti-sistêmicos, prejudicam o crescimento do PIB e os ganhos das grandes corporações.

Os cenários projetados por sérios centros de pesquisa são cada vez mais perturbadores. O aquecimento, por exemplo, não cessa de aumentar como se afirmou agora em Marrakesch na COP 22. A temperatura global de 2016 ficou 1,35 C acima do normal para o mês de fevereiro, a mais alta dos últimos 40 anos. Os próprios cientistas como David Carlson da Organização Meteorológica Mundial, uma agência da ONU, declarou: “isso é espantoso…a Terra certamente é um planeta alterado”.

Tanto a Carta da Terra quanto a encíclica do Papa Francisco Laudato Si: como cuidar da Casa Comum alertam sobre os riscos que a vida corre sobre o planeta. A Carta da Terra (grupo animado por M. Gorbachev, do qual tenho participado) é contundente: ou formamos uma aliança global para cuidar da Terra e uns dos outros, ou arriscamos a nossa destruição e a da diversidade da vida”.

Nos debates sobre economia, em quase todas as instâncias, os riscos e o fator ecológico sequer são nomeados. A ecologia não existe, mesmo nas declarações do PT, nas quais a palavra ecologia sequer aparece. E assim, gaiamente, poderemos trilhar um caminho sem retorno, por igorância, irresponsabilidade e cegueira produzida pela volúpia da acumulação de bens materiais.

Donald Trump declarou que o aquecimento global é um embuste e que cancelará o acordo de Paris, já assinado por Obama. Paul Krugman, Nobel de economia, já alertou que tal decisão poderá significar um grave dano aos USA e ao planeta inteiro.

Conclusão: ou incorporamos o dado ecológico em tudo o que fizermos, ou então nosso futuro não estará garantido. A estupidez da economia só nos cega e nos prejudica.

Mas esse dado científico, fruto da razão instrumental analítica, não é suficiente, pois ela friamente analisa e calcula e entende o ser humano fora e acima da natureza que pode explorá-la a seu bel-prazer. Temos que completá-la com o outro fator, o  resgate da razão sensível, a mais ancestral em nós. Nela reside a sensibilidade, o mundo dos valores, a dimensão ética e espiritual. Ai residem as motivações para cuidarmos da Terra e nos engajarmos por um novo tipo de relação amigável com a natureza, sentindo-nos parte dela e seus cuidadores, reconhecendo o valor intrínseco de cada ser, e inventando outra forma de atender nossas necessidades e o consumo com uma sobriedade compartida e solidária.

Temos que articular os dois fatores: o ecológico (objetivo) e o sensível (subjetivo): caso contrário dificilmente escaparecemos, mais cedo ou mais tarde, da ameaça de um colapso do sistema-vida.

Leonardo Boff escreveu: Cuidar da Terra, proteger a vida: como escapar do fim do mundo, Record 2010.

Los estudiantes quieren otro Brasil y otro tipo de política

18/11/2016

Sería ingenuo pensar que el movimiento de los estudiantes ocupando escuelas y universidades se agota en la crítica de uno de los más vergonzosos proyectos que hemos tenido para la reforma de la enseñanza media o en la protesta contra la PEC 241 de la Cámara y ahora PEC 55 del Senado, PEC de la brutalización contra los más vulnerables de la nación. Lo que se esconde detrás de las críticas es algo más profundo: el rechazo al tipo de Brasil que hemos construido hasta ahora y de la política corrupta hecha por algunos parlamentarios en provecho propio. Junto a esto hay un lado más positivo: la demanda de otra forma de construir Brasil y de reinventar una democracia, no de espaldas al pueblo, sino con él participando en las discusiones y decisiones de las grandes cuestiones nacionales.

Ya he abordado en este espacio este tema a propósito del movimiento de los jóvenes de 2013. Tres autores siguen inspirándonos, pues lucharon por otro Brasil y siempre fueron derrotados. Ahora retorna la lucha con renovado vigor por medio de miles de jóvenes en todo el país.

El primer autor es Darcy Ribeiro en un texto de 1998 como prefacio a mi libro El caminar de la Iglesia con los oprimidos: «Nosotros los brasileros surgimos de una empresa colonial que no tenía el menor propósito de fundar un pueblo. Quería tan solo generar beneficios empresariales exportables con pródigo desgaste de gentes». Esta lógica del ultraliberalismo actual se radicalizó en Brasil.

El segundo es Luiz Gonzaga de Souza Lima en la más reciente y creativa interpretación de Brasil: La refundación de Brasil: rumbo a una sociedad biocentrada (São Carlos 2011): «Cuando se llega al fin, allí donde acaban los caminos, es porque ha llegado la hora de inventar otros rumbos; es hora de buscar otra cosa; es hora de que Brasil se refunde; la refundación es el camino nuevo y, de todos los posibles, el que vale más la pena, ya que es propio del ser humano no economizar sueños y esperanzas; Brasil fue fundado como empresa. Es hora de refundarlo como sociedad» (contraportada). Esa hora ha llegado.

El tercero es un escritor francés François-René de Chateaubriand (1768-1848): «Nada es más fuerte que una idea cuando ha llegado el momento de su realización». Todo indica que este momento de realización está en camino.
Los jóvenes que están ocupando los locales de enseñanza están revelando más inteligencia, a ejemplo de la joven Ana Júlia Ribeiro hablando en la Cámara Legislativa de Paraná, que la mayoría de los representantes sentados en nuestras sedes parlamentarias, más interesados en sus negocios que en el destino del pueblo brasilero.

Sin definición partidaria, con sus carteles incisivos los estudiantes quieren decirnos: estamos cansados del tipo de Brasil que ustedes nos presentan, con democracia de baja intensidad, que hace políticas ricas para los ricos y pobres para los pobres, en la cual las grandes mayorías son invisibilizadas y lanzadas a las periferias, sin estudios, sin salud, sin seguridad, sin tiempo libre. Queremos otro Brasil que esté a la altura de nuestra conciencia, hecho de pueblo mezclado y junto, alegre, sincrético y tolerante.

Efectivamente, hasta hoy Brasil fue y sigue siendo un apéndice del gran juego económico y político del mundo. Aunque políticamente liberados, seguimos siendo recolonizados, esta es la palabra exacta, pues las potencias antes colonizadoras, nos quieren mantener colonizados, condenándonos a ser una gran empresa neocolonial que exporta commodities: granos, carnes, minerales. De esta forma nos impiden realizar nuestro proyecto de nación independiente, soberana y orgullosa de sí misma.

Dice con fina sensibilidad social Souza Lima: «Aunque nunca haya existido en la realidad, hay un Brasil en el imaginario y en el sueño del pueblo brasilero. El Brasil vivido dentro de cada uno es una producción cultural. La sociedad construyó un Brasil diferente del real histórico, el tal país del futuro, soberano, libre, justo, fuerte pero sobretodo alegre y feliz» (p.235). En el movimiento actual renace este sueño exuberante de Brasil.

Caio Prado Júnior en La revolución brasilera (Brasiliense 1966) proféticamente escribió: «Brasil se encuentra en uno de esos momentos en que se imponen de pronto reformas y transformaciones capaces de reestructurar la vida del país en coherencia con sus necesidades más generales y profundas y con las aspiraciones de la gran masa de su población que, en el estado actual, no son debidamente atendidas» (p. 2).

Con los personajes que están ahí en la escena política, gran parte acusados de corrupción, imputados o condenados, no podemos esperar nada sino más de lo mismo. Deben ser democráticamente apartados de la historia para tener el campo limpio para lo nuevo.

¿Sobre qué bases se hará la Refundación de Brasil? Souza Lima nos dice que es sobre lo que tenemos de más profundo y original: la cultura nacional tomada en su sentido más amplio que envuelve lo económico, lo político y lo específicamente cultural: «A través de nuestra cultura el pueblo brasilero pasará a ver sus infinitas posibilidades históricas. Es como si la cultura, impulsada por un poderoso flujo creativo, se hubiese constituido lo suficiente para escapar de las constricciones estructurales de la dependencia, de la subordinación y de los límites tímidos de la estructura socioeconómica y política de la empresa Brasil y del estado que ella creó sólo para sí. La cultura brasilera escapa entonces de la mediocridad de la condición periférica y se propone a si misma con igual dignidad en relación a todas las culturas, presentando al mundo sus contenidos y sus valores universales» (p.127).

El texto de Souza Lima se libra de la crítica justa que Jessé Souza hace a la mayoría de nuestros intérpretes del statu quo histórico: La necedad de la inteligencia brasilera (Leya 2015), completada con La radiografía del golpe (Leya 2016).
La mayoría de estos intérpretes clásicos miraron hacia atrás e intentaron mostrar cómo se construyó el Brasil que tenemos. Souza Lima, como los jóvenes de hoy, mira hacia delante e intenta mostrar cómo podemos refundar Brasil en la nueva fase planetaria, ecozoica, rumbo a lo que él llama “una sociedad biocentrada”.

O nace de estos jóvenes estudiantes un Brasil diferente o corremos el peligro de perder nuevamente el carro de la historia. Ellos pueden ser los protagonistas de aquello que debe nacer.

Leonardo Boff es articulista del JB online y escritor.
Traducción de Mª José Gavito Milano

Aos 89 anos, morre o Irmão Antônio Cechin, o profeta dos catadores

16/11/2016

O Irmão Antônio Cechin é uma referência no Brasil, especialmente n Rio Grande do Sul e em Porto Alegre. Há muitos anos o conheço e visitei o trabalho que fazia com os catadores de materiais recicláveis na cidade de Porto Alegre, cujo centro se encontrava numa das ilhas do Guaiba. Participou como fundador dos principais movimentos sociais e era grande animador das Comunidades Eclesiais de Base. De sólida formação acadêmica, estudou em Paria e trabalhou por anos em Roma. Mas fez uma decidida opção pelos pobres. Durante o regime militar foi preso por duas vezes e na última barbaramente torturado, especialmente fazendo experiências na cabeça. Refeito, continuou o seu trabalho junto com sua irmã Mathilde até o fim. Ainda nos dias 4,5,6 no novembro estivemos juntos num encontro com o grupo Emaus em Correias, Petrópolis. Já víamos os limites de sua saúde. Era uma pessoa de virtudes eminentes. Não tenho dúvidas de que era um santo: tomado pela paixão por Cristo e pela paixão pelos pobres, catadores e papeleiros. Se triste é a partida do amigo deste mundo, alegre é a chegado ao Reino dos justos junto a Deus. Pois é lá que seguramente está junto com os milhares que ajudou ao longo da vida. Lboff

Aos 89 anos, morre o Irmão Antônio Cechin, o profeta dos catadores

Comprometido com a causa dos catadores e carroceiros, irmão marista critica governo, movimento tradicionalista e conservadorismo na Igreja Católica | Foto: Ramiro Furquim/Sul21

O fundador da CPT-RS (Comissão Pastoral da Terra do Rio Grande do Sul), Antônio Cechin, morreu aos 89 anos nesta quarta-feira (16). Nascido em Santa Maria/RS, no dia no dia 17 de junho de 1927, ele foi Irmão Marista, militante dos movimentos sociais. Também foi fundador da Pastoral da Ecologia, da ONG Caminho das Águas, do Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (MST), criador da Romaria da Terra e da Romaria das Águas, idealizador da missa em honra a Sepé Tiaraju. Ele estava internado no Hospital São Lucas da PUCRS, onde se recuperava de uma fratura na bacia.

O velório de Antônio Cechin foi realizado nesta quarta (16), às 13h, na Capela dos Maristas em Viamão, próximo ao Posto da Polícia Rodoviária Federal na RS 040.

Em janeiro de 2013, o Irmão concedeu uma entrevista ao Sul21,  que mantem plena atualidade.Reprisada em Sul 21 de 16/11/2016

Rachel Duarte

Apaixonado pelos pobres e dedicado integralmente a fazer o bem por meio do empoderamento dos cidadãos, sem assistencialismo. Em longa entrevista ao Sul21, o irmão marista Antônio Cechin falou sobre as atividades que influenciaram uma geração de militantes no Rio Grande do Sul e no Brasil. A conversa foi no apartamento onde vive com a irmã Matilde, uma fiel companheira de lutas, na mesma sala de onde, em duas oportunidades, foi retirado por agentes da ditadura militar e levado para a tortura no DOPS. “Ainda bem que esta entrevista não está acontecendo naquela época, em que nada poderia ser dito”, disse no começo da conversa.

Reticente em conceder a entrevista a princípio, Irmão Cechin acabou concordando em seguida, dizendo estar falando “em nome do bem dos catadores”. Conhecido nacionalmente como uma espécie de profeta da ecologia, devido ao pioneirismo com as unidades de reciclagem no país, ele fala que “geralmente os que defendem os pobres não são ouvidos” pela grande imprensa. Desde a água da torneira fornecida à reportagem, até as vezes em que parou a conversa para atendimentos de catadores envolvidos no projeto Ecoprofetas, que administra com apoio da Petrobras, Irmão Cechin se mostrou um homem humilde e devoto, além de profundamente dedicado aos movimentos populares.

Um dos fundadores do Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (MST), criador da Romaria da Terra e da Romaria das Águas e idealizador da missa em honra a Sepé Tiaraju, ele contou sobre a incompreensão de sua própria congregação quanto a sua filosofia religiosa. “Nós temos na Igreja a última monarquia do mundo. O Papa como o único Deus da verdade absoluta, que não divide o poder. Esta igreja não é a que existe na América Latina”, disse.

Atualmente, Irmão Cechin luta pela recuperação dos 18 galpões de reciclagem que construiu com apoio da Igreja durante os governos do PT em Porto Alegre. Ele denuncia um suposto descaso da atual gestão municipal e responsabiliza também a “burguesia despolitizada”, que não possui consciência ambiental para respeitar os catadores ou começar, em suas próprias casas, as mudanças pelo meio ambiente saudável. “Não só o governo, é toda a sociedade que não tem consciência. Há um preconceito das pessoas com os catadores, principalmente das que moram perto das unidades de reciclagem, que se isolam com muros e grades como se estas pessoas fossem lixo”.

“Carroceiros e carrinheiros são ecoprofetas. São responsáveis por 70% da reciclagem do lixo em Porto Alegre”

Sul21 – A luta pela preservação do meio ambiente é uma de suas principais causas. Sua atuação foi pioneira para o surgimento da reciclagem no estado, contribuindo para a organização da atividade dos catadores. Como o senhor começou este trabalho?
Irmão Cechin – Eu comecei a partir das Comunidades Eclesiais de Base (CEB). Fizemos a primeira unidade de reciclagem na Ilha dos Marinheiros, em Porto Alegre. Existia uma mulher que liderava 30 carroceiros em Canoas e pediu apoio das comunidades eclesiais de base para combater o prefeito filhote da ditadura da época (Carlos Loureiro Giacomazzi). Fizemos passeatas e ocupações em frente à prefeitura até o lixão de Canoas ser reaberto. Depois disso, constatamos que também existiam catadores em Porto Alegre. Foi então que começamos, com trabalhadores da Vila Lupicínio Rodrigues e Vila Planetário. Por iniciativa do governo Olívio Dutra, eles foram reassentados e constituídos como carrinheiros e catadores. O sonho deles sempre foi conquistar o Centro, que é a região com lixo de maior qualidade. Nós passamos a empoderar este povo e ocupar também o Centro. Agora, temos um abandono desta atividade em Porto Alegre. Um exemplo é na Rua Paraíba, na vila encostada na Avenida Castelo Branco. Esta vila já incendiou algumas vezes. Por intervenção do governo Olívio, os ocupantes, dos quais existem 80 catadores, tiveram direito de ocupar o lugar para se organizar como unidade de reciclagem. A verba foi transferida ao município no último ano da gestão de João Verle (PT) e o projeto executado pelo prefeito José Fogaça (PMDB). A situação do local é de extremo abandono atualmente, assim como nas demais 16 unidades que construímos em Porto Alegre. Com o apoio dos governos do PT e da Igreja, foram criadas 18 unidades de reciclagem na cidade. Agora, com o projeto da Petrobras que estou executando (Ecoprofetas), estou conseguindo recuperar alguns.

“Esta lei das carroças é para acabar com tração animal e humana, exatamente a atividade de catação que ainda existe em Porto Alegre”

Sul21 – Qual é o problema dos catadores na vila da Rua Paraíba exatamente?
Irmão Cechin – Este local onde fica a vila, na Rua Paraíba, foi tomado pela Prefeitura, que ergueu o prédio de máquinas do DMLU. Agora, ganhamos na Justiça, por decisão do Ministério Público do RS, a devolução daquele galpão de reciclagem. Ele foi construído por nós com R$ 100 mil conseguidos da Igreja há 15 anos. Nos roubaram (o galpão). Agora, com o Ministério Público do RS, estamos recebendo de volta. Existe uma área específica de atuação no Ministério Público para o Meio Ambiente, que se transformou em uma mina de ouro para nós que trabalhamos com ecologia porque o dinheiro das multas das empresas, por decisão judicial do MP, é destinado diretamente às entidades que trabalham pelo meio ambiente. Por exemplo, com recursos que ganhamos de uma multa contra a CGTE em Gravataí, a empresa depositará por dois anos aluguel para trabalharmos com lixo eletrônico. Vamos inaugurar este projeto esta semana, em um prédio de três andares na Rua Voluntários da Pátria. Vou aproveitar o MP-RS e vou desafiar a Igreja e o governo para tentar resolver o problema desta vila na Rua Paraíba.

Sul21 – Porto Alegre tem duas situações que envolvem diretamente a atividade dos catadores: a terceirização do serviço de coleta seletiva do lixo e o programa de Inclusão Produtiva de Condutores de Veículo de Tração Animal (VTAs) e de Veículos de Tração Humana (VTHs) – o que, segundo acusam os críticos, seria uma maquiagem para a aplicação da Lei das Carroças até 2016. Qual a sua opinião sobre essas questões?
Irmão Cechin – Esta Lei das Carroças é desta administração. O vice-prefeito é o autor da lei (Sebastião Melo). É algo contra a Lei Nacional de Resíduos Sólidos, criada pelo governo Lula e que prevê que a catação tem que ser feita diretamente pelos catadores. Porém, a única catação que se fazia em Porto Alegre e que vem reduzindo é feita pelos carrinheiros e carroceiros. Esta lei municipal é para acabar com tração animal e humana, exatamente a atividade de catação que ainda existe em Porto Alegre. Eu até tenho um projeto em desenvolvimento na Engenharia da PUC de um carrinho que não seja mais com tração humana, mas não sai do papel nunca. Na prática, a única diferença é que carroceiros têm um meio de transporte melhor do que o carrinho de mão dos carrinheiros; na verdade, ambos são fundamentais para a saúde da sociedade. Estes ecoprofetas são responsáveis por 70% da reciclagem do lixo da cidade. As coletas feitas pelo poder público não representam 15%.

“Quando vejo essas campanhas sobre educação, me contorço de raiva. Esta burguesia não sabe nem separar o lixo em casa e quer falar em educação!”

Sul21 – Na sua opinião, essas decisões da Prefeitura, que podem levar ao fim da atividade do catador, são fruto de uma visão política ou falta de consciência ambiental?
Irmão Cechin – Não só o governo, é toda a sociedade que não tem consciência. O Brasil é o segundo país do mundo em produção de lixo. As atividades dos catadores são vitais para a saúde do meio ambiente. Aqui o governo criou uns contêineres que todos acham uma maravilha, mas está misturando o lixo seco com o orgânico e acabando com a matéria-prima dos recicladores. Por outro lado, quando vejo essas campanhas institucionais sobre a educação eu me contorço de raiva. Esta burguesia não sabe nem separar o lixo em casa e quer falar em educação! Recentemente eu conheci um projeto implantado em São Paulo e no Rio de Janeiro um pouco antes da Rio+20, o “Pimp My Carroça”. Eles foram em direção a uma centena de carroceiros. Um mutirão de carpinteiros ajudou a consertar as carroças, artistas decoraram com grafite, ofereceram serviços de higiene para os trabalhadores. Me comoveu tanto ver isso que pensei: quem dera que, ao invés da Lei das Carroças, Porto Alegre pudesse ter feito isso. Há um preconceito das pessoas com os catadores, principalmente das que moram perto das unidades de reciclagem ,que se isolam com muros e grades como se estas pessoas fossem lixo.“Tudo que se faz na vida tem dimensão política. Jesus foi perseguido e morreu como um político, com P maiúsculo” |

– Como o senhor começou esta trajetória a frente de tantas causas?
Irmão Cecchin – Eu sou irmão marista. Religioso. Somos 15 irmãos de uma família de origem italiana. Moro com uma delas, a Matilde. Meu primeiro envolvimento como professor de movimentos populares foi no primeiro movimento de juventude religiosa do país, o JEC (Juventude Estudantil Católica) que até hoje não teve paralelo dentro da Igreja. Na época, a Igreja Católica se dividia entre hierarquia e laicado, e Pio XI pensou que seria necessário entregar aos leigos uma missão dentro desta hierarquia, uma militância. Em 1955 eu fui designado pelo bispo auxiliar de Porto Alegre, Dom Edmundo Kuntz, a ir ao convento dos monges beneditinos, no Rio de Janeiro. Foi então que comecei a trabalhar com o método conhecido hoje como Teologia da Libertação: ver, julgar e agir. Isso foi minha entrada para um trabalho com jovens, no Colégio Rosário onde eu já era professor. Começamos a descobrir as diferenças de capacidade de aprendizagem dos alunos, introduzimos a primeira feira do livro na cidade, feita em consignação com livrarias e também desenvolvemos a Semana do Estudante. Primeiro em colégios católicos e depois nas escolas leigas. Foi ao conhecer o marxismo, por meio da chilena Martha Harnecker, que passamos a propagar entre todos os estudantes latino-americanos da Igreja lições desta filosofia, deste instrumento global de análise da realidade. Fomos pioneiros em fazer trabalhos nas periferias.

Sul21 – Foi este conceito que o levou a ser perseguido pela ditadura militar?
Irmão Cechin – Enquanto irmão marista, eu já trabalhava ligado a CNBB (Confederação Nacional dos Bispos) como catequista, evangelizador e criador de Comunidades Eclesiais de Base. Quando estourou a ditadura militar, todos os que trabalhavam na periferia foram considerados comunistas, comedores de criancinhas. Na verdade, só utilizávamos o instrumento global de análise. Na nossa linha religiosa só existe um lado: o que leva para Jesus Cristo, filho de Deus, e que é também o lado dos pobres. Jesus foi perseguido e morreu como um político, com P maiúsculo. Tudo que se faz na vida tem dimensão política. Se ele não fosse político ele teria morrido na cama, aos 85 anos de idade. Ele morreu aos 33 anos, pregado na cruz, por causa da mensagem que trazia. Eu, Leonardo Boff, Frei Beto e tantos outros que ergueram a Teologia da Libertação acabamos perseguidos pelos militares. As fichas catequéticas foram consideradas de conteúdo altamente subversivo pelo órgão fiscalizador da época. O ministro da Educação, Jarbas Passarinho foi em rede nacional na Semana da Revolução, em abril de 1979, falar contra o material que utilizávamos nos colégios. Surgiu uma grande polêmica no país. Nos desfizemos de tudo que tínhamos, mas passamos a ser perseguidos.

“Este gauchismo de hoje não apresenta militância em nenhum sentido para mudar alguma coisa. O pai patrão, típico da grande fazenda, é o cúmulo da blasfêmia”

Sul21 – O senhor foi preso por duas vezes e sofreu tortura no DOPS.
Irmão Cechin – Me levaram daqui para o DOPS. Fui preso duas vezes, em 1969 e 1972. Nesta mesma mesa eu recebi um pastor norte-americano chamado John Wright, protestante que reuniu jovens católicos. A segunda prisão foi por causa dele. Não foram longas as minhas estadas na prisão. A primeira durou dois dias e na segunda foram dez dias. A segunda realmente foi tortura e tive que ser levado direto para o hospital. Eles queriam saber nomes de clandestinos que a polícia andava caçando. Os estudantes católicos, vendo que as ferramentas estudantis, universitárias e operárias viravam pelegas, resolveram se organizar. A ditadura militar trancou sindicatos e movimentos populares e a Igreja foi a única instituição onde eles não puderam intervir ou colocar seus aliados. Então os militantes e movimentos se refugiaram nos movimentos católicos.

Preso e torturado pela ditadura militar, Irmão Cecchin não sabe se irá depor à Comissão Nacional da Verdade: “Não estou torcendo muito”

Sul21 – A Comissão Nacional da Verdade pode esclarecer a verdade sobre a prisão ou mesmo fazer a reparação do que ocorreu?
Irmão Cechin – Não sei. Não sei se vou ser interrogado. Não estou torcendo muito (para que aconteça). Demoro alguns dias a voltar ao normal quando tenho que puxar esta parte da minha memória.

Sul21 – O senhor confia na Comissão da Verdade como possibilidade de recontar a história do país?
Irmão Cechin – Algumas coisas já estão sendo reveladas. Assim que a Comissão começou a funcionar já se divulgou a morte de um jovem padre que foi morto no JUC por vingança contra Dom Helder. Como não podiam matar o bispo, se vingaram no melhor padre de sua arquidiocese. Já localizaram aqui no Rio Grande do Sul um prédio na Rua Santo Antonio, onde se praticava tortura. As coisas vão aparecendo. E, apesar de eu ter dito que a juventude católica daquela época não foi substituída, hoje temos uma juventude que está se organizando, o Levante da Juventude, que é muito interessante. Eles começaram no ano passado a fazer os escrachos. A juventude está se politizando.

Sul21 – Qual foi a contribuição do que o senhor chama de ‘farroupilhismo’ para a ditadura militar? 
Irmão Cechin – O manifesto antitradicionalista, elaborado por um grupo de missioneiros que não aceitam essa situação, aponta as falhas deste movimento que não tem nada de tradicionalista. É um gauchismo inventado por Barbosa Lessa, Paixão Côrtes e outros dois jovens do Colégio Júlio de Castilhos em 1948 que, com saudade do interior das fazendas, começaram com este gauchismo aqui em Porto Alegre. É um gauchismo que não vem na linha do povo guarani, que criou o chimarrão, por exemplo: é de origem açoriana. Os guaranis na Missão Jesuíticas dos Sete Povos foram considerados por Voltaire – um dos ilustres intelectuais da Revolução Francesa – em seu romance Candido, como o maior triunfo da humanidade. Um povo de economia eminentemente solidária, sem moedas, apenas na convivência por trocas. Para acabarem com esta experiência, algo completamente diferente do capitalismo trazido de Portugal, os reis da Espanha e Portugal se mancomunaram para um novo Tratado de Tordesilhas e para acabar com as missões aqui. Esta é a fonte da história do RS. E este grande triunfo da humanidade, que nos jogou para história global e influenciou as missões jesuíticas da Argentina e Paraguai, que em 1975 foram proclamadas patrimônio da humanidade pela ONU, não é nem lembrado pela juventude de hoje. Este gauchismo de hoje, dentro dos CTGs, não apresenta militância em nenhum sentido para mudar alguma coisa. Para o gaúcho machista, Deus não pode existir porque não pode haver ninguém acima dele, nem mesmo Deus pode humilhá-lo. O pai patrão, típico da grande fazenda, é o cúmulo da blasfêmia.

“Lula firmou a classe trabalhadora no poder. Porém, tanto ele quanto Dilma têm o governo, mas não têm o poder. O poder está no dinheiro”

Sul21 – O senhor falou há pouco sobre a Teologia da Libertação, que é um movimento que acaba tendo certa oposição por parte de setores mais tradicionais da Igreja…

Irmão Cechin – O que queremos é o retorno do cristianismo às suas origens. A crise moral da Igreja, com a pedofilia de padres, está diminuindo o interesse nas vocações. Está diminuindo a entrada de pessoas no conventos, e as vocações são mais de linha conservadora, que atuam na linha verticalista da religião. É só “eu e Deus”, um cristianismo individual. Ao passo que a Teologia da Libertação, complementada pelo método Paulo Freire, é eminentemente comunitária. Ela cria comunidades, o que foi o grande projeto de Jesus Cristo, com o povo unido trabalhando e transformando a realidade.

Sul21 – O senhor defende que há uma divisão na igreja católica e crítica o conservadorismo da instituição.
Irmão Cechin – Nós temos na Igreja a última monarquia do mundo. O Papa como o único Deus da verdade absoluta, que não divide o poder. Esta igreja não é a que existe na América Latina. A partir de Dom Helder, que criou a CNBB, e do Papa João XXIII, que proclamou a liberdade de consciência, surgiu o modelo da Igreja da Libertação, onde tudo é em comunidade e por meio de debate totalmente livre. Se não há liberdade, não há cristianismo.

Sul21 – O senhor auxiliou na fundação do MST. Como vê o trabalho deste movimento hoje e da Comissão Pastoral da Terra na luta pela reforma agrária no país?
Irmão Cechin – O MST surgiu com o padre Arnildo Fritzen, de Ronda Alta, em 1979. Também foi fruto do trabalho das comunidades eclesiais de base no RS. João Pedro Stedile (líder e um dos fundadores do MST) me conheceu quando ele foi assessor da Comissão Pastoral da Terra e decidimos fundar o MST. Depois de duas ocupações organizadas pelas comunidades eclesiais de base de Ronda Alta, Arnildo Fritzen foi até a Emater negociar para os colonos serem assessorados no plantio das novas propriedades. No dia 7 de setembro de 1979, em São Gabriel fizemos a primeira ocupação do que veio a ser o futuro MST, na chamada fazenda Macari. O MST ficou debaixo das asas da igreja até 1984, nas comunidades eclesiais de base. Em Cascavel (PR), em 1989, realizaram um encontro nacional e se criou o movimento organizado como é hoje, sem a dependência da Igreja. Não tem como falar do MST sem falar de São Sepé Tiaraju. João Pedro Stedile é mais devoto do que eu, mas escrevi o texto São Sepé Tiarajú rogai por nós porque fiquei intrigado com este santo que a igreja não reconhecia, mas que o povo canonizou. Quando completou 250 anos de martírio de São Sepé Tiaraju, conseguimos por meio do deputado Sérgio Goergen (PT), integrante do MST, um Projeto de Lei para tornar Sepé Tiaraju herói guarani-missioneiro-riograndense. Foi aprovado por unanimidade na Assembleia Legislativa do Rio Grande do Sul. O deputado federal Marco Maia (ex-presidente da Câmara Federal) e o senador Paulo Paim também o fizeram no Congresso Nacional. Sepé Tiaraju passou a ser herói brasileiro. Colocamos o nome dele no panteão da pátria, ao lado de Tiradentes. Aqui no RS nem se noticiou o fato.“Considero que eles (MST) são ainda o movimento de realização da reforma agrária no país. Eles têm uma linha política, mas mantêm a independência” | Foto: Ramiro Furquim/Sul21

Sul21 – O MST mudou?
Irmão Cechin – Fala-se em divisão interna. Eu não acredito nisso. Considero que eles são ainda o movimento de realização da reforma agrária no país. Eles têm, obviamente, uma linha política, mas mesmo diante dos governos Lula e Dilma adotaram independência. Eles fazem a estratégia do “bate e assopra”. É uma luta inteligente, não rompendo com os governos de esquerda. Governos de esquerda dentro do possível. Eu interpreto o Lula, que me conheceu no seu último ano de governo, como um animal político. Ele deu uma virada no Brasil. Nas comunidades de base e nos movimentos populares não se acreditava que um operário seria presidente da República. Todos votavam na hora da eleição na classe dominante. Lula conseguiu e firmou a classe trabalhadora no poder. Porém, tanto ele quanto Dilma têm o governo, mas não têm o poder. O poder está no dinheiro.

” Eu costumo dizer que os mesmos que oprimem o povo pobre são os que oprimem a natureza. Mas depois dos governos populares na América Latina, as pessoas estão buscando o bem viver”

Sul21 – Hoje, os conflitos por disputa de terra são o principal problema não enfrentado pelos governos de esquerda. Como o senhor vê esta realidade?
Irmão Cechin – Eles dominam o país. Hoje eles estão com tudo. O negócio da soja, os agrotóxicos, enfim. Todo nosso alimento está envenenado. Os presidentes da República estão tendo câncer e não estão enxergando isso, veja o (presidente da Venezuela, Hugo) Chávez, o Lula. Isto é por causa do veneno. Eu costumo dizer que os mesmos que oprimem o povo pobre são os que oprimem a natureza, que já não aguenta mais. Porém, acredito que cada vez mais a humanidade amadurece para a retomada de uma vida simples. Depois desta retomada dos governos populares na América Latina, por exemplo, principalmente pela atuação do governo do índio Evo Morales (Bolívia), todos estão buscando o bem viver. Aqui em Porto Alegre realizaremos em fevereiro mais uma edição do Caminho de São Sepé Tiaraju. Realizamos este roteiro desde 2006, mobilizando jovens, índios, todos em nome desse sentido ecológico. Este ano repetiremos o roteiro com bicicletas e com a presença do primeiro ativista de bicicleta eleito vereador de Porto Alegre, o Marcelo Sgarbossa (PT). Será um roteiro ciclístico de 300 km, de Rio Pardo a São Gabriel. É uma pedalada nas comunidades de base do campo, e temos o objetivo de reforçar esse sentido ecológico.

Irmão Cecchin quer transformar a Vila Paraíba em “oitavo povo das Missões”: “A gente sempre sonha” | Foto: Ramiro Furquim/Sul21

Sul21 – Aos 85 anos, existe alguma frente ou alguma coisa que o senhor ainda não fez dentro da sua missão?
Irmão Cechin – A gente sempre sonha. Quero transformar aquela vila (Rua Paraíba) no oitavo povo das Missões Jesuíticas. Vou restaurar aquele lugar e vou colocar na frente da unidade de reciclagem a frase dos índios guaranis tupãbaê – “aqui, se trabalha para Deus”. Essa mística das Missões é maravilhosa. Tudo isso que o Fórum Social Mundial está dizendo hoje, já diziam os jesuítas e os guaranis no interior do RS há 300 anos. Mas meu próximo projeto, claro, é atender a bicicletada de São Sepé, que acontece no dia 7 de fevereiro.

Sul21 – Uma curiosidade: o senhor anda de bicicleta?
Irmão Cechin – Não me deixam andar de bicicleta mais, mas eu andaria. Já andei muito de bicicleta. Acompanharei o roteiro de carro. Nossa intenção sempre foi fazer o Caminho de São Sepé Tiaraju a pé, nos moldes do Caminho de Santiago, mas quando fizemos de bicicleta caiu no gosto da juventude. Eles vão numa alegria só!

%d blogueiros gostam disto: